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Un milagro andante al que conocer y querer

Olivia Alonso (EFE)
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El cuerpo humano es una máquina de precisión maravillosa llena de 'secretos' por descubrir de la mano de la doctora Teresa Arnandis

Un milagro andante al que conocer y querer

Demostrar que el cuerpo humano es maravilloso y que cada día hace un trabajo extraordinario de equilibrio y perfección es lo que ha llevado a Teresa Arnandis a escribir ¡Eres un milagro andante!, un libro con el que la doctora también pretende evitar que se ponga en riesgo al organismo con cirugías para mejorar la estética.

«Quiero que la gente se asombre con su propio cuerpo, que sepa que somos singulares y perfectos y que no hay necesidad de adaptarnos a ningún canon externo», explica la autora y resalta que todos los días el corazón bombea 8.000 litros de sangre, los riñones filtran 180 litros de la misma y al final del día orinamos 1,5 litros.

Este libro es un recorrido por todos los órganos y sistemas del cuerpo humano, «desde todo lo que hay en el interior de nuestras células, hasta cómo funcionamos a nivel global» para que la gente lo conozca y lo quiera. Además, Arnadis -conocida como Lady Science en su tarea divulgativa en las redes- ha trufado el texto, que quiere que «impacte» a las nuevas generaciones, de preguntas curiosas que permiten al lector controlar la ansiedad, conocer si ya han besado al amor de su vida, saber por qué los medicamentos detectan dónde te duele o si existe el punto G.

Cuando se siente ansiedad, porque «nos asaltan preocupaciones o cosas que igual ni suceden», Arnandis, también licenciada en Farmacia, recomienda «anclarse al presente usando los sentidos, oliendo, tocando o saboreando algo» porque al cerebro le llegan estímulos que ayudan a volver al presente para que, «con suerte», la preocupación se vaya.

También aconseja respirar lentamente o de forma abdominal para activar el nervio vago -que sale de la médula espinal y controla todos los órganos centrales del cuerpo- y relajarse así con el hackeo del cerebro.

Inspirar contando cuatro, contener el aire mientras la cuenta llega a siete y exhalarlo en ocho, es la técnica numérica que la doctora recomienda hacer -dos o tres veces- para quedarse dormido. Con ella se consigue que la sangre alcance el equilibrio necesario entre el oxigeno y el dióxido de carbono para que se relaje el sistema nervioso.

Aconseja dormir desnudo porque así no hay nada que comprima el cuerpo, lo que facilita la circulación de la sangre. Además, si no se lleva nada, el cuerpo se caliente internamente y favorece el metabolismo, y se evita que se acumulen bacterias anaerobias en las zonas húmedas que se queden sin cubrir. Y también hacerlo en postura fetal por el lado izquierdo, para que haya una buena limpieza del cerebro y un buen funcionamiento de los órganos, mientras asegura que «lo peor» es dormir boca arriba o boca abajo porque la espalda no está recta y se aplasta la cara y los órganos.

Platón, no antidepresivos 

«Platón es una opción sostenible», asegura Lady Science, al advertir de que «la modificación temporal de la química cerebral con fármacos solo sirve un rato», por lo que recomienda replantearse la vida y encontrar lo que ilusiona. Pese a ello, reconoce que las pastillas pueden ser útiles para utilizar «ese bienestar temporal que proporcionan y encauzar la existencia de quienes están tristes o deprimidos».

Ante situaciones difíciles, apunta que, «como al final todo está en la hemodinámica o en flujos de sangre», la ingesta de café, té o chocolate hacen que el corazón lata más fuerte y llegue más sangre al cerebro, lo que le da «inspiración, vida y bienestar» sin causar perjuicios, a diferencia de que lo ocurre con otras drogas. «Hay que buscar sustancias que den beneficios, pero no efectos adversos», recalca.

Repite la experta que «donde va la sangre hay vida y hay función» y relata que al estar en la cama o en la ducha, el flujo sanguíneo va preferentemente a zonas por las que no circula cuando se está que de pié o sentado, ya que «el cuerpo tiene muchos vasos sanguíneos cerrados por una especie de gomitas». En la cama y en la ducha la sangre se dirige hacía las zonas donde va la temperatura y, por tanto, activa o aumenta la actividad de nuevas neuronas cerebrales, lo que ayuda a generar mejores ideas.

Los temas que toca esta experta en su libro son muchos. Por ejemplo, ¿cómo saben los fármacos dónde tienen que ir? Debido a la formulación, aunque se distribuyen por todo el cuerpo, van a interaccionar en unas moléculas determinadas. «¿Por qué sabe el ibuprofeno dónde tiene que ir cuando tienes una inflamación en el codo? Pues porque con la inflamación aumenta el flujo sanguíneo en la zona y llega más medicamento, por lo que hace que se desinflame.

En cuanto a la sexualiad, apunta que «el órgano de placer femenino es el clítoris, con sus troncos que rodean la vagina». Así de claro lo tiene la bioquímica, quien detalla que cuando se estimula la vagina se están estimulando nervios clitorianos. «El punto G es realmente una confluencia de nervios clito-uretro-vaginales que se juntan, lo que provoca que algunas mujeres sientan placer en esa zona, en la que no existe tal alubia, ni tal punto ni tal cosa», y recuerda que sus «descubridores» se tuvieron que desdecir y crearon muchas preocupaciones en parejas. «Lo que triunfa es el clítoris, lo otro pertenece a un patriarcado para que haya penetración», resalta.

En el siglo XIX, las mujeres eran diagnosticadas de histeria, una patología que englobaba insomnio, retención de fluidos o pesadez abdominal, entre otros síntomas. Para combatir el supuesto mal, los médicos de la época recomendaban dar un masaje clitoriano, ya que, indica la doctora, «la solución era un paroxismo de convulsiones, lo que es el orgasmo básicamente». Por eso, el doctor Joseph Mortimer Granville inventó el primer vibrador: «Los médicos se cansaban de los tocamientos manuales».

En este sentido, recuerda Arnadis cómo Freud decía que si las mujeres estaban histéricas era porque «les faltaba el pene y que, como tenían un agujero, necesitaban llenar su vacío existencial con un pene».

ARCHIVADO EN: Medicamentos