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La negativa falta de necesidad de Osasuna

Navarra Televisión
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Osasuna perdió este domingo en Barcelona la gran oportunidad de mostrar su potencial para cerrar de forma casi definitiva su presencia en la máxima categoría un año más, algo que no ocurrió, ya que los rojillos no demostraron tensión competitiva.

Riqui Puig celebra el cuarto gol del Barça conseguido tras la pasividad de los jugadores de Osasuna en el rechace. - Foto: LaLiga

La plácida posición de Osasuna en mitad de tabla con 35 unidades a falta de 10 jornadas por disputarse, podría servir a los integrantes del equipo para salir a por todas frente a sus rivales al no tener el agua de la salvación al cuello, situación que viven otros clubes cuando les entra el pánico conforme van pasando las fechas y ven peligrar sus proyectos en Primera.

Es algo de lo que se lleva hablando un tiempo. El factor de la tranquilidad deportiva se puede volver en contra cuando los deberes están ejecutados a la perfección con tiempo.

Todo el mundo hubiese firmado estar así a comienzo de curso, pero a falta de más de dos meses para cerrar la competición, su hinchada espera más, un último empujón que quizás no obtenga el premio europeo, pero sí llenar el orgullo y la ilusión de los suyos de cara a la próxima campaña.

Ante el Barcelona se notó. Jagoba Arrasate dio entrada a Iker Benito en lugar del Chimy Ávila, jugador que debutó como titular en el enorme feudo culé que no registró su mejor entrada. Sus compañeros eran prácticamente los titulares habituales durante la mayor parte de la competición, a excepción de Kike García, quien se ganó un puesto en lugar del croata Ante Budimir.

Las expectativas eran altas. El acercamiento a su mejor versión en la victoria frente al Villarreal dio alas al equipo y esperanzas a la afición rojilla de que su equipo fuera capaz de hacer algo grande en el Camp Nou. Con 35 puntos, Osasuna preparó el choque con la intención de dar un golpe fuerte y sonoro hacia la permanencia.

Lo cierto es que los de Arrasate acudieron a la casa blaugrana físicamente, pero dejaron mucho que desear en el plano futbolístico. En defensa tuvieron grietas que aprovechó el equipo de Xavi para poner el 3-0 a los 26 minutos. En ataque fue una noche para olvidar al no haber tenido casi presencia en área rival.

Esta derrota tiene solución. El Levante visitará El Sadar este mismo sábado y será entonces cuando Osasuna pueda amarrar su tercera continuidad consecutiva en LaLiga Santander para celebrar así la reciente renovación de su técnico hasta el año 2024.

Estos tres puntos se antojan de máxima relevancia antes del parón que finalizará el primer fin de semana de abril con la visita de Osasuna al Real Betis, un equipo que lucha contra los grandes por meterse en la próxima edición de la Liga de Campeones.