Teresa Catalán reivindica la música como "un bien social"

Navarra Televisión
-

Premiada con el Príncipe de Viana de la Cultura 2021, la investigadora y compositora ha estado acompañada por Patxi Larrañaga, compositor y uno de los fundadores del "Iruñeako Taldea".

La investigadora y compositora Teresa Catalán ha recibido de manos de la presidenta de Navarra el Premio Príncipe de Viana de la Cultura 2021 en un acto celebrado en Olite en el que ha instado a mirar la música como "un bien social" y no a la cultura como "instrumento de poder".

Los mensajes poniendo en valor la diversidad y la pluralidad se han sucedido en las intervenciones que han tenido lugar en la iglesia del convento de los Franciscanos, que ha acogido la ceremonia presidida por Chivite, junto con el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, la alcaldesa de Olite, Maite Garbayo y la consejera de Cultura y Deporte, Rebeca Esnaola.

- Foto: Gobierno de Navarra

Junto a ellos y la premiada se encontraba en el estrado Patxi Larrañaga, compositor y uno de los fundadores del "Iruñeako Taldea", junto con Teresa Catalán, Josep Vicent Egea, Koldo Pastor y Jaime Berrade, quien ha glosado su figura asegurando que "se salió del mapa" y que ha logrado una "música que ni los de un lado pueden despreciar ni a los del otro les resulta incomprensible".

- Foto: Gobierno de NavarraLos obstáculos a los que se ha tenido que enfrentar Catalán para "llegar hasta aquí", el lugar, el tiempo y el hecho de ser una mujer y una madre joven de tres hijos, han sido destacados por Larragaña y aludidos por ella misma y la presidenta en sus intervenciones.

Trabaja "para sacar Navarra al mundo y traer el mundo a Navarra", ha sostenido Larrañaga sobre la premiada, a quien Chivite ha descrito como una "rebelde comprometida que reflexiona sobre la identidad colectiva frente al vacío, enseña a aprender y a pensar y promulga un feminismo inteligente".

- Foto: Gobierno de Navarra

Tras señalar que se "crió en una familia humilde y que su vocación musical le vino muy pronto", Chivite ha recordado, además de la de compositora, su faceta en "la docencia, la pedagogía musical, la interpretación, la difusión y la excelsa agitación cultural que ha llevado a cabo a lo largo de su vida”

Entre sus méritos ha destacado que es una compositora de renombre internacional y la primera catedrática de Composición que ha habido en España, a lo que ha añadido que es alguien que cumple el papel de los intelectuales de "iluminar a una sociedad que no para de buscar respuestas".

La necesidad de emplearse a fondo en la educación de los jóvenes ha estado presente tanto en el discurso de la galardonada como de la presidenta, quien además ha reivindicado Navarra como un espacio "para las artes y el pensamiento", como un "espacio abierto y de pensamiento".

En esa línea ha instado a abrir mentes y favorecer el conocimiento colectivo pensando en las próximas generaciones para a continuación, en un discurso pronunciado en parte en euskera, hablar de una Navarra plural, de una Navarra como un espacio colectivo como bien común y abogar por la tolerancia y la concordia.

Chivite ha llamado a desprenderse de corsés que "etiquetan qué es cultura y qué no", para remarcar que "la cultura es creatividad que se produce en cada sociedad. La cultura es dinámica y mira al futuro. Es una expresión de lo que fuimos, pero en especial de lo que somos y seremos”.

Visiblemente emocionada, especialmente al hablar de su familiar, Catalán, quien ha tenido muy presente a sus maestros, ha reconocido que pronto aprendió que "la música es una forma de conocimiento, una particular manera de pensar, una especial mirada al mundo” y ha confesado que confiaba en el papel de la música “como una manifestación dinámica de nuestra cultura”.

“La música, íntimamente relacionada con las matemáticas, la física y la sensibilidad, es un contexto ideal para entender que el saber humano no tiene compartimentos, ni límites, ni debemos obviar su implicación con las ciencias, porque la ciencia explica y justifica, y el arte da sentido”, ha añadido.

Catalán, que, como confesaba, siempre ha trabajado “intentando paliar la necesidad de preguntas”, reconocía, sin embargo, “la enorme frustración del compositor que, partiendo de grandes incertidumbres, no consigue jamás una respuesta”.

De ahí, ha aseverado, que tenga una máxima clara: “El arte es libertad, pero también es un enigma” y desde esa visión ha defendido la “presencia autónoma de los creadores”: “la revelación de un mundo nuevo, alumbrando nuestra inseguridad y nuestra pasión, desde el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad”.

Tras formarse con los más destacados compositores navarros primero, y de internacionales, ha aprendido “a mirar la música como bien social y no a la cultura como instrumento de poder” y ese, ha añadido, es el modelo que ha procurado en su trayectoria.

Unas 130 personas han asistido al acto en el que su música ha estado presente. Quatuor Europa ha interpretado una de sus obras, Las Redes de la Memoria : cuarteto en dos movimientos y el broche final lo ha puesto la Coral de Cámara de Pamplona, que ha interpretado Agur Jaunak.