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Rumbo a la liga en dos partidos

Diego Izco (SPC)
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El derbi madrileño mostró a un Real Madrid de acero... que ya aleja en ocho puntos al tercero en discordia. Sin fisuras ni dudas, los dos claros favoritos podrían jugarse el título en los dos duelos directos

Rumbo a la liga en dos partidos

Si ninguno de los dos da síntomas de flaqueza, si ninguno de los dos falla, si ninguno de los dos levanta el pie del acelerador... estamos ante una 'Superliga a pequeña escala' en la que los títulos se decidirán en dos partidos: el del Bernabéu (16 de octubre, novena jornada) y el del Camp Nou (19 de marzo, 26ª jornada). Es mucho anticipar, claro, y altamente improbable que suceda, pero… ¿cómo pensar en que es directamente imposible si el habitual tercero en discordia, el Atlético, cayó en casa ante el Real Madrid y ya está a ocho puntos del liderato?
Ni los merengues ni el Barça muestran ahora puntos débiles. Los tienen, pero son de entrada insuficientes para que se traduzcan en derrota. Da la sensación de que tienen que suceder demasiadas cosas al mismo tiempo como para que pierdan algún punto. El gran derbi madrileño como perfecto ejemplo: el Madrid marcó en su primera aproximación, acción que abre aún más espacios… por los que Modric cuela un balón para que Vinícius vuele y Valverde aproveche un rechace. No le hizo falta más para tumbar al tercer mayor presupuesto de LaLiga. Fue cuestión de cerrarse, esperar, ni sufrir demasiado ni asustarse tras el gol rojiblanco (no, los de Chamartín no se asustan en los minutos finales: le pertenecen) y meter otros tres puntos en la mochila. 

Persecución

Si alguno de los 21 disparos que ejecutó el Barcelona ante el Rayo en la primera fecha hubiese terminado dentro, todo estaría más equilibrado… pero aquel 0-0 es el único borrón de los culés, que ya no necesitan fútbol para vencer, aunque lo tienen. Ha contratado los servicios de un goleador (Lewandowski) cuyo impacto es el mayor en un cuarto de siglo: nadie lograba siete dianas en sus seis primeros choques desde Christian Vieri (Atlético). Con el polaco bien asistido, a Xavi le alcanza para rotar, trabajar, recuperar el pulso de los menos habituales… y mantener esa persecución viva. Ya es el equipo que más golea, ya es el que menos encaja.