Madrid y Barcelona destacan en movilidad

SPC-Agencias
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Según el informe 'Urban Mobility Readiness Index 2020', las dos urbes ocupan la octava y novena posición dentro de Europa

Madrid y Barcelona destacan en movilidad

Los sistemas de movilidad de Madrid y Barcelona se encuentran en la octava y novena posición del continente europeo, respectivamente, según el Urban Mobility Readiness Index 2020, desarrollado por el Oliver Wyman Forum en asociación con la Universidad de Berkeley (California).
Según el estudio, en 2020 las ciudades europeas han dominado el escenario global, dado su alta dependencia del transporte público, al hecho de que son fácilmente transitables, y a su priorización de la movilidad limpia y la seguridad. Además, se trata de ciudades que trabajan de cerca con instituciones  locales y están bien conectadas a nivel regional e internacional, con densas redes aéreas y ferroviarias.
De hecho, Barcelona lidera la clasificación mundial en cuanto a la capacidad para la gestión de su tráfico. El informe destaca la sofisticación del sistema de gestión del tráfico, que ayuda a moderar la congestión, como una de las grandes fortalezas de la ciudad en materia de movilidad. Así, con 76,7 puntos en Eficiencia de Sistemas, la Ciudad Condal se sitúa por delante de Madrid, que alcanza los 68,6 puntos en este apartado.
No obstante, de entre las 50 grandes urbes estudiadas, Madrid ocupa la posición 16 en cuanto a su nivel de preparación global para la movilidad urbana, con una puntuación de 66,7 sobre 100. Barcelona, por su parte, alcanza el puesto 18, con 66,1 puntos.
Entre las fortalezas de la capital, el informe destaca sus importantes contribuciones tanto a la movilidad compartida como a la electrificación, gracias entre otros a la extensión del coche compartido.
Así, en el apartado de Atractivo del Mercado, que incluye la competitividad y penetración de la movilidad compartida, así como las facilidades puestas a la inversión privada para su impulso, Madrid alcanza los 66,1 puntos, frente a los 64,7 de Barcelona.
Además, el índice subraya la importancia de la «sólida red de transporte multimodal de Madrid», con conexiones de principio a fin para los desplazamientos diarios, aparcamientos disuasorios y flexibilidad para el transporte de bicicletas en el transporte público.
En este sentido, la ciudad alcanza su mejor puntuación (79,4) en el apartado que mide la calidad de su infraestructura y su conectividad para soportar la movilidad futura.
La capital cuenta con puntuaciones por encima de la media en todos los aspectos estudiados, excepto en el de la innovación donde, con 33,4 puntos, se sitúa por detrás de sus competidoras europeas en lo referente al aprovechamiento del talento local y recursos para impulsar los avances tecnológicos.
Por ello, el informe apunta entre los retos de la ciudad la necesidad de mejoras como la inclusión de una funcionalidad de pago integrada o la compatibilidad con los operadores de movilidad compartida. Adicionalmente, señala la falta de consideración del aeropuerto de Barajas como hub europeo, lo que redunda en un menor número de pasajeros y conexiones.
En cuanto a la urbe catalana, el índice otorga 76,1 puntos a su infraestructura, destacando que el sólido sistema de transporte se refuerza gracias a las buenas conexiones de su red de carreteras estatal.
En lo referente a sus puntos débiles, con 60,7 puntos, frente a los 66,1 de Madrid, no supera la puntuación media en cuanto al impacto social de su movilidad; esto es, su capacidad de maximizar los beneficios para la sociedad, como el empleo relacionado con la movilidad o las llegadas al aeropuerto.
El primer puesto es para Singapur, dada su gestión del tráfico con visión de futuro, que incluye el cobro a los usuarios de carreteras con precios adaptables, el sistema ferroviario automatizado, así como carreteras que dan cabida a los vehículos que se conducen por sí solos.
Le siguen Londres, que lidera la conectividad internacional gracias a sus aeropuertos; Estocolmo, por su excelente red de transporte ferroviario; y Hong Kong, donde resalta su gran densidad de su red de transporte público y la fortaleza de su infraestructura.