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La ONCE firmó 34 contratos fijos en Navarra durante 2020

Navarra Televisión
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Mantuvo la cobertura integral para 845 personas ciegas afiliadas a pesar de la caída del 28% de sus ingresos.

La ONCE firmó 34 contratos fijos en Navarra durante 2020

El Grupo Social ONCE firmó 34 contratos indefinidos en Navarra a lo largo del año 2020 y mantuvo la cobertura integral para 845 personas ciegas afiliadas a pesar de la caída del 28 % en los ingresos por venta de cupones y del 16 % en el grupo empresarial Ilunion.

El delegado territorial de ONCE en Navarra, Valentín Fortún, y la presidenta del Consejo Territorial, Pilar Herrero, han presentado este miércoles los datos de actividad social y económica del Grupo Social ONCE durante el pasado año destacando que han mantenido la cobertura social a pesar de la situación generada por la pandemia.

El Grupo Social ONCE, ha informado Fortún, firmó en 2020 un total de 3.433 contratos indefinidos, 34 de ellos en Navarra, y mantuvo la cobertura integral para las 71.009 personas ciegas afiliadas en todo el Estado de las que 845 pertenecen a la Comunidad Foral.

A lo largo del pasado año se afiliaron a la organización 2.139 personas, 45 de ellas en Navarra, ha informado el delegado territorial destacando que “cuando alguien se incorpora nuevo necesita muchísimo apoyo y se le ha seguido prestando”.

Este esfuerzo, ha subrayado, se ha mantenido a pesar de que el confinamiento les obligó a retirar a los vendedores en las calles y a suspender los sorteos, lo que sumado al lento regreso de la población produjo un descenso de la recaudación del 28 %, lo que supone una rebaja de ingresos superior a los 600 millones de euros.

Debido a la situación, ha señalado Fortún, se vieron obligado a hacer un ERTE entre todos sus vendedores, pero completaron con recursos propios su salario hasta el 100 %.

“Nosotros jugamos sin colchón, no tenemos rescates ni vivimos de subvenciones, nos soportamos a través de lo recaudado en nuestra venta de lotería”, ha recordado señalando que, además, la recaudación de su grupo empresarial Ilunion cayó en un 16 %.

El Grupo Social ONCE, ha informado el delegado territorial, cerró el 2020 con una plantilla de casi 70.000 trabajadores en el conjunto del país (1.670 en Navarra), lo que le convierte en el cuarto empleador privado de España.

Esta plantilla, ha señalado, está compuesta por un 57,9 % de personas con discapacidad y un 42,6 % de mujeres, siendo así el mayor empleador mundial de personas con discapacidad y cumpliendo su compromiso de igualdad de género en el acceso al empleo.

Además, ha indicado Herrero, gracias a la ayuda de Fundación ONCE salieron de la inactividad 8.887 personas con discapacidad, 173 de ellas en Navarra, lo que supone que en los últimos 10 años han impulsado 81.237 puestos de trabajo “para quienes más lo necesitan”.

Herrero ha destacado el “empeño” de la fundación para “llegar a todos los rincones” y poner su “granito de arena” para “superar la realidad de la covid sin dejar atrás a las personas con más dificultades, muchas de ellas con discapacidad”.

El 2020 "ha sido un año muy complejo” ha reconocido Fortún aludiendo a la pérdida de personas a consecuencia del virus y a la necesidad de “reinventar la prestación social”.

El Grupo social ONCE destinó globalmente 228,3 millones de euros durante el 2020 a la inversión social dirigida a personas ciegas o con otra discapacidad, mientras que Fundación ONCE aprobó 2.010 proyectos de formación, accesibilidad y empleo invirtiendo 83,9 millones de euros.

La eliminación de la atención presencial, ha comentado Fortún, ha sido uno de los aspectos clave durante el pasado año, pero lo han suplido a través del teléfono y las nuevas tecnologías realizando en 3 meses 300.000 llamadas a sus afiliados a nivel estatal y ofreciendo su atención psicológica y formativa de manera online.

“Hemos puesto especial cuidado en la atención de nuestras personas solas”, ha asegurado aludiendo también al voluntariado que se movilizó para ayudar en tareas como hacer la compra o ir a por medicación.

Así mismo, ha explicado, han reinventado el proceso de ajuste entre el perro guía y sus usuarios, pues mientras que antes estos acudían a realizar su formación a Madrid, estos pasaron a desplazarse por las distintas comunidades, lo que supone un “esfuerzo económico” extra para la entidad.