Las parroquias navarras retoman sus horarios y celebraciones

Navarra Televisión
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Con el inicio de la fase 1 de la desescalada se permite la asistencia a los templos sin superar un tercio del aforo.

Las parroquias navarras retoman desde este lunes, con el inicio de la fase 1 de la desescalada, su horario habitual de celebraciones eucarísticas con todas las medidas de prevención e higiene frente al Covid-19 para garantizar la seguridad de los feligreses y sacerdotes.

Así, entre otras actuaciones, se han colocado geles en las salidas, se ha marcado la distancia de seguridad entre asistentes en algunos templos y se recomienda a los participantes en la eucaristía el uso de mascarillas, han explicado desde el Arzobispado de Pamplona y Tudela.

El Arzobispado realizará una evaluación continuada de las medidas adoptadas e introducirá las modificaciones que vaya siendo necesarias, "teniendo en cuenta lo que la autoridad sanitaria disponga en cada momento".

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En concreto, con el inicio de la fase 1 de la desescalada desde este lunes en la Comunidad foral, se permite la asistencia a los templos para el culto sin superar un tercio del aforo, por lo que la mayoría de las parroquias navarras han vuelto al horario normal de celebraciones.

Desde el Arzobispado de Pamplona invitan a las personas mayores, enfermas o en situación de riesgo a que valoren muy seriamente la conveniencia de no salir de sus domicilios para ir a misa, de momento. Y recuerdan que por supuesto no deben acudir a la eucaristía quienes tengan síntomas de la enfermedad o hayan tenido contacto con personas infectadas en los quince días precedentes.

El aforo máximo permitido en las parroquias, de un tercio en la primera fase, se contabiliza en función de la dimensión del templo y la disposición de los bancos. Debe garantizarse una distancia de dos metros alrededor de cada uno de los fieles, excepto en el caso de las personas que convivan juntas, que podrán estar más próximas. Se podría valorar la posible conveniencia de hacer uso de una megafonía exterior para los fieles que no quepan en la iglesia en una determinada celebración.

Además, en las eucaristías dominicales, allí donde sea necesario y posible, se procurará aumentar el número de celebraciones cuando haya mayor afluencia de fieles, a fin de descongestionar los templos. Y se recomienda que los fieles hagan uso de mascarilla con carácter general.

Por otro lado, las pilas de agua bendita continuarán vacías y las puertas de las iglesias se mantendrán abiertas a la entrada y salida de las celebraciones para no tener que tocar manillas o pomos. En distintas parroquias también se ha colocado gel hidroalcohólico en la entrada para el lavado de manos.

Asimismo, el cestillo de la colecta no se pasará durante el ofertorio, sino que el servicio de orden lo ofrecerá a la salida de la misa, siguiendo los criterios de seguridad; y el saludo de la paz, que es facultativo, se podrá sustituir por un gesto que evite el contacto directo como, por ejemplo, una inclinación de cabeza.

Por otra parte, el Arzobispado de Pamplona y Tudela recomienda la desinfección frecuente del templo, bancos, objetos litúrgicos, etc., particularmente cuando se trata de una iglesia con culto diario. Cuando se limpie con lejía diluida o con cualquier otro producto de limpieza, hay que extremar las medidas para cuidar el patrimonio religioso, mueble o inmueble, sin dañarlo con productos abrasivos.

FUNERALES Y COMUNIONES

En cuanto a los funerales, según las instrucciones del Arzobispado de Pamplona, se seguirán los mismos criterios de la misa dominical y se recomienda, en la medida de lo posible, la celebración del funeral por un solo difunto a fin de evitar aglomeraciones.

Aunque sea difícil en esos momentos de dolor, se insiste en evitar los gestos de afecto que implican contacto personal y en la importancia de mantener distancia de seguridad.

Respecto a las comuniones, el Arzobispado de Pamplona recomienda, vistas las circunstancias, que se proceda con "suma prudencia, respetando escrupulosamente las medidas de prevención vigentes en cada momento, procurando que el número de comulgantes sea reducido y el de fieles no sobrepase lo establecido, así como recomendando su dilación cuando no se den estas circunstancias favorables".

Los niños que ya se han preparado para la Primera Comunión y cuyos padres lo deseen, podrán recibirla en las eucaristías parroquiales ordinarias, individualmente, previa consulta al párroco.