La COVID-19 no entiende de edades

Agencias
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La enfermedad se contagia por igual en niños y adultos, pero los más pequeños son asintomáticos o presentan cuadros clínicos muy leves

Un padre camina con su hijo a hombros por la calle ante la ‘mirada’ de un mural realizado estos días. - Foto: ANGELO CARCONI

Parece que hayan sido prácticamente inmunes al nuevo coronavirus, pero el índice transmisión de la enfermedad en los niños es similar al de los adultos. Eso sí, los más pequeños presentan casi siempre cuadros clínicos muy leves o son asintomáticos, según los primeros resultados del estudio Kids Corona del Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat.
Esta es una de las principales conclusiones presentadas ayer por el equipo del centro, que ha estudiado a 411 familias con hijos donde uno de los padres dio positivo y que ha encontrado que un 17,5 por ciento de los menores y un 18,9 por ciento de los adultos convivientes se ha infectado.
Sin embargo, en los 127 pequeños contagiados, de un total de 724 estudiados, la mitad no presentó ningún síntoma, la otra mitad desarrolló un cuadro clínico muy leve, con una pequeña tos o fiebre autolimitada, y solo uno requirió ingreso hospitalario.
A la espera de más resultado que permitan saber por qué los niños parecen estar más protegidos frente al virus, ahora el equipo científico ha diseñado un segundo estudio que llevará a cabo este verano en casas y campamentos de verano para comprobar cómo transmiten el virus los niños, con vistas al regreso a la escuela el próximo mes de septiembre.
«Somos conscientes de que existe una necesidad científica y social de conocer datos, es decir, que todas aquellas decisiones que tomemos en esta época que nos toca convivir con la COVID-19 estén basadas en datos y podamos tomar decisiones de forma más adecuada», explicó el jefe de Pediatría, Juanjo Garcia.
Este estudio coincide con los datos del mismo centro sanitario, donde solo han hospitalizado a 34 menores, seis de ellos en la UCI, y se ha registrado un fallecimiento de un niño con otras patologías graves desde que comenzó la pandemia.
Además, una de las preguntas que se planteaba el estudio era si también los niños transmitían el virus de la misma forma que los adultos. Para ello, con las pruebas de PCR, los investigadores analizaron la presencia de virus en la nasofaringe, que indicaría la capacidad de contagiar a terceros, y vieron que el 33,8 por ciento de los padres y un 11,9 por ciento de los hijos todavía presentaban carga viral un mes después de que se hubiera dado el primer caso en su casa.