La endometriosis afecta a una de cada 10 mujeres en edad fértil

EFE
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El ginecólogo Francisco Carmona publica una guía sobre una enfermedad «invisibilizada» en la que busca concienciar a la sociedad de que el dolor en la menstruación no es algo habitual

Muchos especialistas se refieren a esta dolencia como «cáncer benigno».

Explicar en qué consiste la endometriosis, una patología crónica que afecta a un 10 por ciento de las mujeres en edad fértil y que causa mucho dolor durante la regla y la ovulación, y dar consejos para sobrellevarla es el objetivo de Endometriosis, la primera guía sobre esta enfermedad «infravalorada y socialmente invisibilizada».

Escrito por el ginecólogo Francisco Carmona, el libro desgrana qué es esta patología, por qué se produce, qué factores de riesgo tiene, cuáles son los síntomas, cómo se hace el diagnóstico, qué tratamientos existen y describe el impacto emocional que puede tener en las mujeres y cómo afecta a las relaciones sociales, de pareja o al entorno laboral.

Se trata de una enfermedad benigna que nunca se vuelve maligna, aunque tiene similitudes con el cáncer y por eso algunos doctores le llaman «cáncer benigno».

Según Carmona, «necesitamos divulgación y mucha educación para convencer a la sociedad de que la regla no debe doler, de que sufrir no debe considerarse normal, de que si con la menstruación se padece un dolor que invalida o martiriza, se debe pedir ayuda, porque no estamos hablando de una debilidad, sino de una enfermedad crónica, con sus síntomas, su diagnóstico y sus tratamientos».

Esta dolencia se produce cuando el endometrio, que es una parte interna de la matriz, se implanta, por motivos que se desconocen, fuera de su lugar habitual «y por eso recibe el nombre de endometrio ectópico. Desde ese lugar se prepara cada mes para un posible embarazo y responde igual a las hormonas del ovario».

«Como el endometrio no está en su sitio -explica el ginecólogo-, la regla no tiene salida y, por tanto, se queda en el interior del cuerpo. Estos restos de menstruación son los responsables del dolor».

Carmona reconoce, sin embargo, que, aunque saben definir la enfermedad e identificar cuando se produce, desconocen por qué.

No obstante, se muestra optimista de cara al futuro porque «se comprende mejor la patología, la relación entre genes y medioambiente» y surgen nuevos medicamentos. «Todo ello va a permitir que podamos prevenir este mal y conocer mejor su evolución», puntualiza.