Un nuevo modelo de vivienda social con 40 hogares en Mutilva

Navarra Televisión
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El Gobierno foral y la Fundación Caja Navarra han impulsado la primera experiencia de modelo de colaboración público-privada en vivienda social.

Se trata de un proyecto arquitectónico inicial de 40 viviendas de alquiler que ambas instituciones impulsan conjuntamente en el Valle de Aranguren y que contará con un local de uso municipal que cederá el Ayuntamiento.

En concreto, la Fundación Caja Navarra acometerá la inversión para la construcción del edificio en suelo público, mientras que el arrendamiento de las viviendas será gestionado por Nasuvinsa bajo el régimen de alquiler protegido. Al cabo del período de amortización (30 años), la fundación transmitirá la propiedad del edificio a la sociedad pública de vivienda, titular del suelo.

Por su parte, el Ayuntamiento del Valle de Aranguren también participará en la gestión del proyecto al hacerse cargo de un local cedido, que será de titularidad municipal y uso social.

40 viviendas en Mutilva:primera colaboración público-privada40 viviendas en Mutilva:primera colaboración público-privada - Foto: Gobierno de Navarra

Así lo ha dado a conocer este martes en rueda de prensa el consejero de Ordenación del Territorio, Vivienda, Paisajes y Proyectos Estratégicos, José Mª Aierdi, quien ha destacado que se trata de "una novedosa fórmula de colaboración público-privada" que "modifica sustancialmente la política desarrollada en este ámbito durante los últimos veinte años, en cuanto que las promociones no se convierten en vivienda libre ni pasan a manos privadas al cabo del período de calificación como VPO".

"El Gobierno ha apostado por un cambio de paradigma en las políticas de vivienda y por la vivienda en alquiler asequible. Estamos implementando esta estrategia a través de diferentes líneas de intervención y todas ellas pretenden contribuir al aumento de la oferta de vivienda en alquiler tanto desde el punto de vista cuantitativo como de la calidad de las viviendas", ha resaltado Aierdi.

Según ha indicado, este nuevo marco de colaboración posibilita al promotor privado rentabilizar su inversión mediante el arrendamiento público, mientras que el Gobierno aumenta su capacidad de respuesta ante la fuerte demanda social existente de vivienda de alquiler a precios asequibles.

En este sentido, ha destacado que "se trata de recuperar la función social y el valor de uso de las viviendas desde el esfuerzo colectivo tanto público como privado dando una respuesta a esa demanda social que tenemos en este momento".

Y ha confiado en que esta colaboración "pionera" no sea la última y "abra la puerta a otras colaboraciones con otras iniciativas privadas". "A lo largo de junio esperamos poder lanzar un concurso que posibilite que otras empresas puedan participar en un programa de esta características", ha avanzado.

Por su parte, el presidente de la Fundación Caja Navarra, Javier Miranda, ha expresado su agradecimiento al departamento dirigido por Aierdi por su "actitud y disposición desde el principio para que aquello que hace poco más de un año era un sueño vaya avanzando para convertirse en una realidad".

Según ha indicado, "no es nada habitual ver a la fundación como locomotora de vivienda", pero ha remarcado que esta iniciativa con el Ejecutivo "nos lo permite". "Esta actuación nos permite diversificar las inversiones y las fuentes de ingreso y dar un paso adelante en nuestro compromiso como entidad de referencia", ha subrayado.

Ha destacado que este proyecto "pone a las personas en el centro" y ha considerado "una muy buena práctica" este modelo de colaboración y la implicación público-privada porque "al final es la clave para el desarrollo de la sociedad".

UNA TIPOLOGÍA "ALTERNATIVA Y FLEXIBLE"

El proyecto de este nuevo edificio en Mutilva, diseñado por los arquitectos Carlos Pereda y Óscar Pérez, ha resultado ganador del concurso de ideas, convocado por la Fundación Caja Navarra y cuya gestión técnica realizó la sociedad pública Nasuvinsa, para la construcción de las 40 VPO que se levantarán en una parcela con 1.200 m2 de superficie útil para uso residencial y terciario.

Carlos Pereda, uno de los autores del proyecto, ha explicado en la rueda de prensa que el proyecto destaca por haber diseñado una solución que, a través de un gran espacio común central que vertebra el edificio y sirve de lugar de relación y encuentro, "resuelve de la mejor manera posible la habitabilidad de las viviendas y su relación con el exterior, un factor que la crisis del confinamiento ha hecho aún más necesario".

Todas las viviendas tienen doble orientación, con ventilación cruzada directa a través de ese espacio central y las dos galerías-miradores, que permiten además la regulación térmica del interior. Asimismo, el equipo ganador incorpora al edificio medidas pasivas y de eficiencia energética, con un sistema de calefacción con suelo radiante y caldera centralizada alimentada con biomasa, como fuente de energía renovable.

Según ha avanzado el consejero Aierdi, se prevé que la construcción de las vivienda pueda comenzar a finales de este año. Las obras cuentan con un plazo de adjudicación de 18 meses.