España estrena la nueva normalidad

Agencias - SPC
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El país recupera la movilidad sin incidentes después de más de tres meses de restricciones. Los aeropuertos reciben unos 100 vuelos desde la UE y las carreteras presentan tráfico fluido

El buen clima ayudó a llenar las playas de todo el país - Foto: ENRIQUE CALVO

Después de más de tres meses, la nueva normalidad tomó ayer el relevo en toda España al estado de alarma, que durante 98 días y en fases sucesivas ha permitido al Gobierno establecer medidas para contener el avance del coronavirus, causante de 28.323 muertos y 246.272 contagiados en todo el país, según el último balance emitido por el Ministerio de Sanidad.
La lucha contra la pandemia continúa, pero desde ahora lo hace en un escenario diferente en el que se quiere, sobre todo, recuperar la actividad económica y aliviar las restricciones que han marcado la vida diaria de los ciudadanos. Los españoles tendrán que continuar utilizando mascarillas, deberán mantener la distancia de seguridad y las medidas estrictas de higiene para prevenir el contagio, pero se flexibilizan los desplazamientos, las reuniones y otras actividades. Además, desde ahora, las comunidades autónomas tomarán el control de los aforos en los establecimientos y regularán las medidas de control que afectarán también a las actividades de ocio nocturno, entre otros ámbitos de actuación.
Todas las regiones menos Galicia, Cataluña, el País Vasco y Cantabria, que anticiparon este paso a lo largo de la pasada semana, dieron el gran salto a la nueva cotidianeidad impuesta por una pandemia que todavía no ha finalizado.
Paso fronterizo con FranciaPaso fronterizo con Francia - Foto: David BorratEra un momento ansiado y el país llegó a esta llamada nueva normalidad sin apenas incidentes y con mucho ajetreo en algunos puntos. No en vano, se ponía fin a las restricciones a la movilidad y se abrieron, no solo los desplazamientos internos, sino también las fronteras con la Unión Europea. Así, los aeropuertos españoles recibieron cerca de un centenar de vuelos procedentes de Estados del bloque comunitario y del espacio Schengen, y otros 225 domésticos. Todos los viajeros que llegan a territorio nacional desde el extranjero tendrán que pasar tres filtros de seguridad: uno basado en las declaraciones de los visitantes, un segundo de temperatura y el tercero, visual.
También la frontera con Francia  vio un peregrinaje de personas, como se demostró, por ejemplo, en el barrio de Behobia, en  la localidad guipuzcoana de Irún, un enclave en el que la normalidad llegó de golpe al reabrirse los controles y decenas de ciudadanos recuperaron las habituales largas colas en los estancos y licorerías vascas, donde los galos pueden hacerse con productos por la mitad de lo que pagan en su país.
Sin embargo, pese al levantamiento de la restricción al movimiento, no hubo grandes éxodos de los españoles y en las carreteras el tráfico fue fluido, tanto para salir de las grandes ciudades como en las cercanías de las localidades de costa.
Según indicó la Dirección General de Tráfico (DGT), no hubo apenas atascos, salvo algunas retenciones en la Comunidad Valenciana y, por ejemplo, se registró menos tráfico que el pasado fin de semana para ir desde Madrid capital a la sierra por la A-1.
Tampoco las playas protagonizaron escenas preocupantes y los ciudadanos, principalmente personas que ya se encontraban en las localidades de mar, supieron guardar las distancias que, a partir de ahora, deberán incorporarse a la rutina de todos.