La calle Amaya se transforma para dar prioridad al peatón

Navarra Televisión
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Este cambio afecta a un tramo de esta calle que es de los de mayor densidad peatonal de la ciudad y por el que pasan 20.000 vehículos al día. Se ha ampliado la acera de la avenida Roncesvalles hasta obtener para el peatón una anchura de 2,5 metros.

La semipeatonalización de la calle Amaya está lista. Las obras han dejado dos tramos de calle claramente diferenciados entre sí. Por un lado, el que discurre entre las intersecciones con las calles Emilio Arrieta y Baja de Navarra, que está semipeatonalizado, con fuertes restricciones al acceso de vehículos y, por otro lado, el más cercano al Casco Antiguo (entre Cortes de Navarra y calle Emilio Arrieta) en el que se prioriza el transporte público y las zonas de paseo del viandante, acortando además la longitud de los pasos peatonales.

La intervención se ha llevado a cabo mediante técnicas de urbanismo táctico (señalización horizontal, vertical y balizamiento) que son más económicas, más rápidas y permiten, bien la reversibilidad, bien la consolidación posterior de las medidas con otros tipos de obra civil a base de elementos fijos (bordillos, pavimentos, etc.), ha señalado el Consistorio pamplonés en un comunicado.

Esta actuación pretende analizar el comportamiento del tráfico tras la restricción de accesos en calle Amaya, una vía por la que hoy circulan más de 20.000 vehículos/día. Igualmente, el Ayuntamiento de Pamplona pretende estudiar los efectos positivos que estas medidas sobre el transporte público, fundamentalmente en cuanto a la mejora de la velocidad comercial de las líneas que circulan por esta calle, y testar la idoneidad de las medidas tomadas en cuanto a la mejora de la calidad del espacio urbano, tanto en cuanto a la ampliación del espacio peatonal como a la calidad ambiental de la calle Amaya.

La Calle Amaya se transforma para dar prioridad al peatónLa Calle Amaya se transforma para dar prioridad al peatón - Foto: Navarra Televisión

Una vez se determinen los efectos de la actuación, el Ayuntamiento de Pamplona determinará la consolidación de la intervención en calle Amaya, siempre en función de la disposición presupuestaria que pueda existir en ese momento. Los vehículos que actualmente circulan por calle Amaya con destino a Baja Navarra, a partir de la finalización de esta obra, deberán, transitar por calle Emilio Arrieta y calle Olite.

UN ESPACIO DE COEXISTENCIA "MÁS AMABLE"

En concreto, en el primer subtramo de la intervención en la calle Amaya (el espacio que se sitúa entre las intersecciones de Amaya con Cortes de Navarra y calle Emilio Arrieta), se han establecido dos carriles: un carril-bus central de 3,25 metros de anchura para uso exclusivo del Transporte Urbano Comarcal y los taxis, y, contiguo a la acera más cercana a la Plaza de Toros, un carril de circulación de 3 metros de anchura.

En paralelo, la intervención ha ampliado la acera del margen de la avenida Roncesvalles hasta obtener para el peatón una anchura de 2,5 metros y, en esa ampliación, se han colocado los contenedores y la señalización vertical que se encuentran en la acera actual. De esta manera, los viandantes obtienen una zona de tránsito más amplia en uno de los lugares con más densidad peatonal de la ciudad. La medida conseguirá, además, que se acorte la longitud de los actuales pasos peatonales, de forma que el tránsito sea más fluido y seguro.

Por su parte, en el segundo subtramo (entre las intersecciones que marcan calle Arrieta y Baja Navarra), se restringe de forma clara el acceso de vehículos. Sólo pueden acceder villavesas, taxis, ciclistas, vehículos de residentes de las calles Amaya, Leyre y Teobaldos, así como usuarios de los aparcamientos con accesos por calle Amaya, parkings de Plaza de Toros y Plaza del Castillo.

También se da acceso a reservados, reparto de mercancías, servicios, emergencias y establecimientos hoteleros ubicados en estas calles.

Las zonas de ganancia peatonal se amplían, hacia las calles adyacentes, tanto en el cruce con calle Arrieta, como en el de calle Leyre y en el de calle Teobaldos, creando intersecciones con radios más estrictos que permitan una mejora del tránsito peatonal y un calmado de la velocidad de circulación.

A su vez, se han pintado dos nuevos pasos peatonales, uno inmediatamente después del cruce con calle Arrieta y otro después del cruce con calle Leyre. También se habilitará una zona de carga y descarga una vez pasado el cruce con calle Arrieta. La calle Leyre y la calle Teobaldos no sufren modifivcaciones en su diseño actual, salvo la restricción de accesos que se aplicará en el tramo de esa primera calle, a partir del cruce con calle Olite.