El presunto etarra, David Urdín, en libertad tras entregarse

Navarra Televisión
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David Urdín Pérez, quien llegó a situarse en la dirección de ETA tras ser desmanteladas sus últimas cúpulas, se ha conformado con una pena de dos años de cárcel tras decidir entregarse para someterse al único juicio pendiente

En proceso el juicio pendiente del etarra David Urdín - Foto: ARCHIVO

Tras llegar a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y al no haber otra acusación en este procedimiento, la sección primera de lo Penal de la Audiencia Nacional, que este jueves le ha juzgado por estos hechos, ha acordado dejar sin efecto la orden de detención que pesaba contra él por esta única causa, y le ha puesto en libertad.

De hecho Urdín, al que ha defendido el histórico abogado de miembros de ETA Iñigo Iruin, ha sido detenido a su llegada al juicio en cumplimiento de dicha orden de detención, según han informado a Efe fuentes jurídicas.

Como se preveía, el juicio se ha zanjado con un acuerdo de conformidad con la Fiscalía de la Audiencia Nacional a cambio de reconocer los hechos que se le imputan y la tenencia de sustancias inflamables, de la que también se le acusa.

Además ha consignado las indemnizaciones correspondientes a Adif por los daños que causó en sus ataques contra vías férreas de Navarra, unos 30.000 euros.

Así, para rebajar la petición de pena, que inicialmente era de 27 años de cárcel por diversos delitos de daños terroristas y otro de tenencia de sustancias incendiarias, la Fiscalía ha tenido en cuenta, además del reconocimiento de los hechos, el pago de esa responsabilidad civil.

De este modo, ha dejado su petición en seis meses de cárcel por dos delitos de daños y un año por la tenencia de sustancias incendiarias.

Por estos hechos fueron procesados cuatro jóvenes junto a Urdín, que era el único que faltaba por juzgar del grupo, al haber permanecido varios años huido tras quedar en libertad dos años después de su detención en 2007.

Uno de ellos quedó absuelto y los otros condenados a menores penas de las que pedía el Ministerio Fiscal, según fuentes fiscales consultadas por Efe.

A Urdín se le atribuye concretamente haber participado en 2006 en un ataque en la estación de tren de Carrascal en Unzúe (Navarra) mediante el lanzamiento de dos artefactos incendiarios sobre una máquina de reparación de vías férreas a la que causaron daños.

Ya en 2007 procedió, junto a otros de los procesados, a seccionar la línea férrea Alsasua-Tudela, a la altura del término de Oloriz.

Minutos después del ataque se recibió una llamada en la Central de Emergencias SOS Navarra alertando de los cortes en el trayecto ferroviario. Los daños fueron valorados en 23.400 euros.

También se le atribuye haber participado en agosto de 2007 en otro sabotaje en la vía férrea Pamplona-Castejón cortando los cables de la catenaria, lo que causó daños valorados en 6.528 euros.

Los autores volvieron ese día a alertar a SOS Navarra: "Se han realizado varios sabotajes en la línea férrea para parar los trenes, se han realizado para denunciar que Nafarroa, foral y española, siempre estaremos en manos de la derecha... y para reclamar un marco democrático en Euskalerria que permita defender todas las ideas en igualdad de condiciones. Gora Nafarroa libre eta socialista", dijeron.

Al ser sometido a vigilancias antes de su detención en 2007, los agentes le observaron visitando ciertos establecimientos y depositando en la basura "una serie de restos, que una vez recuperados, hacen presumir que estaba confeccionando artefactos explosivos-incendiarios".