El albergue social de Trinitarios atiende 31 personas al día

Navarra Televisión
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Se ha atendido a una media de 31 usuarios diarios, entre los que se encontraban personas que nunca habían hecho uso de este recurso, y que han tenido que acudir a él después de quedarse sin trabajo debido a la crisis sanitaria

El albergue social de Trinitarios atiende 31 personas al día

El Centro de Atención a Personas sin Hogar del Ayuntamiento de Pamplona se ha tenido que adaptar durante 2020 a las medidas para evitar el contagio del Covid-19 poniendo en marcha un protocolo de actuación y limpieza y reduciendo su capacidad para garantizar la distancia de seguridad entre los usuarios.

Se ha atendido a una media de 31 usuarios diarios, entre los que se encontraban personas que nunca habían hecho uso de este recurso, y que han tenido que acudir a él después de quedarse sin trabajo debido a la crisis sanitaria, ha informado el Ayuntamiento de Pamplona en un comunicado.

Este recurso del Consistorio cuenta con dos programas: el de itinerantes, que durante el pasado año dio servicio a 20 usuarios cada jornada, y el de empadronados, que ha atendido durante 2020 a una media de 12 personas cada día.

Con la llegada de la pandemia, y para garantizar la distancia interpersonal entre los usuarios, las plazas para éste último se redujeron, teniendo en cuenta que el propio Consistorio había puesto a disposición de las personas que lo necesitaran el albergue Jesús y María, con 40 plazas diarias adicionales disponibles.

La situación generada por la pandemia ha incrementado la demanda de este tipo de recursos por parte de personas en situación de alta exclusión. En la actualidad, el Ayuntamiento de Pamplona da cobijo a 78, de las cuales 42 se encuentran en el Centro de Atención a Personas sin Hogar de Trinitarios y 36 en el albergue Jesús y María.

Para garantizar que nadie se tuviera que quedar en la calle durante el confinamiento, mas teniendo en cuenta las bajas temperaturas que vivió Pamplona durante algunos días, el Centro de Atención a Personas sin Hogar extendió sus medidas excepciones por ola de frío durante 198 días. Durante ese periodo, los usuarios diarios de este recurso municipal ascendieron a 42 personas.

Según han indicado desde el Consistorio, el trabajo con ellos ha ido durante este periodo más allá de lo que suele ser habitual. Así, los profesionales del centro se han encargado de mantenerles informados de las novedades sanitarias y de la importancia de respetar las medidas higiénicas para evitar los contagios.

Esta labor de concienciación y acompañamiento también ha buscado reducir el estrés y la ansiedad de los usuarios en momentos clave de la pandemia.

MEDIDAS EN EL CENTRO

Asimismo, desde el inicio de la pandemia, se pusieron en marcha medidas para evitar el riesgo de contagios y la propagación del virus en el centro.

Por una parte, se empezó a tomar la temperatura a todos los usuarios dos veces al día (durante el desayuno y antes de la cena) aprovechando esos momentos para comprobar si alguna persona presentaba algún otro síntoma.

Se hizo obligatorio el uso de la mascarilla fuera de la habitación, excepto en el momento de la higiene o la ingesta de comida.

La tercera medida tiene que ver con la higiene de manos, que se hizo obligatoria al entrar y salir del centro y al acceder o abandonar el comedor. Las comidas se realizan en turnos y con las mesas distribuidas para garantizar la distancia entre los usuarios.

Además, desde el inicio de la crisis sanitaria, en el Centro de Atención a Personas sin Hogar se ha reforzado la limpieza de los espacios comunes para poder garantizar que zonas de especial contacto como manillas, interruptores, barandillas, mostradores o zonas de lavabo sean limpiadas varias veces al día, y no ejerzan de propagadores del virus.

En los trabajos de desinfección se ha incorporado una máquina de ozono para garantizar la eliminación de virus. Además, después de cada turno de comida se desinfectan las mesas y sillas del comedor con una disolución de actival clorado.

Además, se destinó una zona -que consta de tres habitaciones dobles, salón y baño propio- como espacio de aislamiento para poder utilizar con los casos positivos o para contactos estrechos de manera provisional, hasta su derivación al hotel Plaza o la Residencia Juvenil Fuerte del Príncipe.

A la hora de atender a personas en aislamiento, el contacto se reducía a lo mínimo posible. La comunicación se realiza a través de un sistema con cámara, y el alimento se deja en una mesa a la entrada de la zona de aislamiento, con platos, vasos y cubiertos desechables.

En los momentos que se requiere acceso a la zona en la que se encuentra la persona aislada, se utilizan equipos de protección personal completos, que luego se desinfectan con una máquina de ozono.

Todas las medidas están recogidas en un documento que se va actualizando conforme aparecen cambios o novedades, y que también se refiere a los trabajadores, que deben utilizar en todo momento mascarillas tipo FFP2.

También tienen que tomarse la temperatura al inicio de su turno y se tienen que encargar de desinfectar su puesto de trabajo al inicio y al final de cada jornada laboral. El centro cuenta además con un medidor de Co2, que sirve para comprobar que la ventilación es adecuada.