Declarada la Mano de Irulegi como Bien de Interés Cultural

Navarra Televisión
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El Gobierno foral ha adoptado un acuerdo por el que se declara Bien de Interés Cultural, como Bien Mueble, la Mano de Irulegi con el fin de, según ha señalado la consejera Rebeca Esnaola, "proteger esta pieza ante los riesgos detectados".

El Gobierno de Navarra ha adoptado, en su sesión de este miércoles, un acuerdo por el que se declara Bien de Interés Cultural, como Bien Mueble, la Mano de Irulegi / Irulegiko Eskua.

Esta pieza, fechada a comienzos del siglo I a.C., "está considerada el primer documento, más amplio y completo en lengua vascónica conocido hasta la fecha, un bien excepcional de la máxima protección".

Según ha explicado la consejera de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno de Navarra, Rebeca Esnaola, en la rueda de prensa posterior a la sesión de Gobierno, "entre los riesgos detectados que avalan la necesidad de proceder a la protección legal" de la Mano de Irulegi de forma individual está "la delicadeza material de la pieza".

La mano de IrulegiLa mano de Irulegi - Foto: ARCHIVO E.P

Requiere "unas condiciones de conservación específicas y constantes, así como un continuo mantenimiento que garanticen su adecuada conservación". Entre estas medidas preventivas está controlar el préstamo para exposiciones temporales "que pongan en riesgo su preservación".

CARACTERÍSTICAS

La pieza se descubrió el 18 de junio de 2021, en el transcurso de las excavaciones arqueológicas programadas en el yacimiento de Irulegi (Valle de Aranguren). La zona de excavación corresponde al castro vascón de Irulegi, en concreto a su zona de habitación intramuros.

Esta zona arqueológica, denominada 'Conjunto de Irulegi', ya fue declarada Bien de Interés Cultural por el Ejecutivo foral mediante acuerdo del 26 de abril de 2023.

La Mano está elaborada sobre una plancha de bronce batido, estirado, alisado y recortado. Sus medidas son: 143,1 mm de altura x 127,9 mm de anchura y 1,09 mm de espesor, y su peso es de 35,9 gramos. Es lisa en el lado de la palma, pero en el dorso contiene la forma de las uñas, perdidas en tres dedos (índice, corazón y anular).

La pieza presenta un rehundido acanalado perimetral y una perforación de 6,5 mm en el lado cercano a la muñeca, cuya función fue la sujeción mediante clavado en un soporte blando. En el dorso hay una inscripción que consta de cuatro líneas y 40 signos, hecha para ser leída con los dedos hacia abajo.

LA INSCRIPCIÓN Y SU SENTIDO

Una de las "primeras singularidades" de la pieza es "la forma en que se ejecutó la inscripción", ya que "para facilitar la escritura, primero se marcaron tres líneas de pautado esgrafiado", posteriormente "se grabaron los signos en trazos rectilíneos y, finalmente, se marcaron mediante la técnica del punteado impreso".

La combinación de incisión-esgrafiado y punteado "era desconocida hasta ahora en las inscripciones paleohispánicas, y sólo se ha anotado un caso en la epigrafía latina de todo el Imperio".

El signario empleado para escribir el texto corresponde a la familia de los semisilábicos paleohispánicos, con "determinados rasgos particulares": la presencia del signo T, "conocido hasta la fecha sólo en leyendas monetales del grupo de cecas vasconas (oTikes y uTanbaate)".

A partir de la Mano de Irulegi "se ha reconocido como un signo específico de la lengua que transcribe, y la presencia de dos signos para las vibrantes, rasgo que descarta que la lengua empleada sea el celtibérico". Estos y otros rasgos lingüísticos "han llevado a pensar que el texto de la Mano se halla escrito en subsistema especial o signario vascón".

Su datación a comienzos del siglo I a. C. "confirma que los antiguos vascones no habían sido un pueblo totalmente anepígrafo, sino que habían conocido la escritura y habían hecho uso de ella".

La Mano, según el Ejecutivo, "constituye una singularidad tanto por lo que respecta a la tipología y morfología del soporte (una mano colgada con los dedos hacia abajo), como por la técnica inscriptoria empleada (punteado realizado sobre una ordinatio esgrafiada) y las características lingüísticas de la inscripción, lo que la convierte en una pieza única para la Historia de Navarra".