La maquinaria de Bruselas mueve ficha

M.H. (SPC)
-

Esta semana la Comisión Europea y el Consejo de Ministros de Agricultura han abordado asuntos de gran importancia para el sector primario español, como las ayudas por la sequía o la reducción de pesticidas en los cultivos

La maquinaria de Bruselas mueve ficha

El lunes y el martes de esta semana fueron dos jornadas de gran importancia para el sector primario español -y también para el de otros países comunitarios-. Desde Bruselas y Luxemburgo llegaron anuncios que pueden condicionar el futuro de los agricultores y ganaderos de una Unión Europea (UE), algunos de ellos sobre asuntos que tendrán que seguir puliéndose durante la presidencia española de la UE que comienza ya.

En primer lugar, la lenta maquinaria de Bruselas confirmó, después de más de un mes desde la petición impulsada por Portugal y secundada por España, Francia e Italia, el uso de la reserva de crisis y su distribución por países. La Comisión Europea (CE) hizo pública la propuesta de destinar 330 millones en ayudas para un total de 22 miembros comunitarios que se han visto afectados por desastres climáticos como inundaciones o sequías. La totalidad del paquete propuesto por Bruselas constará de los 250 millones que restan de la reserva agrícola para este año además de otros 80 millones adicionales procedentes del presupuesto de la UE que no se habían contemplado a finales de mayo. De esa cantidad, casi una cuarta parte (81 millones) será para España, lo que nos convierte en el país que más dinero va a recibir.

«Es una excelente noticia», señaló el ministro de Agricultura español, Luis Planas, a su llegada al Consejo de Agricultura y Pesca celebrado esos mismo días en Luxemburgo. En cualquier caso se trata únicamente de una primera fase, ya que requiere de la aprobación de los Veintisiete, que previsiblemente será una realidad el 10 de julio. «Es importante que nos llegue y lo podamos distribuir lo antes posible a los agricultores y sectores agrarios», incidió Planas. El ministro añadió que 355 millones «están ya en curso para ser abonados a nuestros ganaderos en los próximos meses» y que hay 276 millones «pendientes de reparto en materia de agricultura», a lo que se sumarán los 81 millones de euros de la reserva agrícola. «La suma de ambos conceptos serán 357 millones de euros, con lo cual nos situaremos en una cifra de 712 millones de euros de ayudas directas a agricultura y ganadería por concepto de sequía, más los cinco millones que hemos movilizado para la apicultura», dijo.

Este será el tercer paquete de ayudas de la reserva agrícola que presentará el Ejecutivo comunitario después de una primera partida de 56,3 millones para agricultores polacos, búlgaros y rumanos, y una segunda, aprobada este mismo lunes, de otros 100 millones de euros para los cinco países colindantes más afectados por el incremento de importaciones de grano de Ucrania: Hungría, Polonia, Bulgaria, Rumanía y Eslovaquia. El desembolso de esos 100 millones había quedado paralizado, ya que su pago dependía de que Hungría retirase el veto unilateral que había impuesto sobre el trigo, el maíz, la colza, la semilla de girasol y cualquier otro producto procedente de Ucrania. Sin embargo, fuentes comunitarias han confirmado que la Comisión ha dado por solucionada esta situación, lo que permitirá que los Estados miembro puedan votar la propuesta en la reunión del Comité Agrícola de este lunes.

Pero aparte de la puesta en circulación de esta reserva de crisis, la CE también ha escuchado otras demandas expresadas por España junto con otros países: el incremento, hasta el 70% de total, del anticipo de los pagos directos de las ayudas de la PAC que se realiza a partir de octubre; y hasta el 85% de los anticipos en el caso de las ayudas concedidas en el marco de desarrollo rural. Para agilizar su desembolso, la Comisión también ha dado el visto bueno a que sea posible efectuar el pago de los anticipos, en el caso de las ayudas directas para la solicitud única de 2023, sin que se hayan finalizado los controles sobre el terreno.

El Ejecutivo comunitario ha elevado además dos propuestas de reglamento con medidas de emergencia temporales que establecen excepciones para las ayudas de la PAC en beneficio de las actividades hortofrutícola y vitivinícola. Entre las flexibilidades propuestas en la ayuda comunitaria para los programas operativos de las organizaciones de productores de frutas y hortalizas se incluyen la eliminación de las restricciones en el uso de los fondos para las medidas de prevención y gestión de crisis, el aumento hasta el 60% en el nivel de financiación comunitario, la introducción de facilidades para la modificación de programas operativos y la posibilidad de hacer el cálculo del valor de la producción comercializada sobre una media de tres años de cinco, para así poder eliminar aquellas temporadas de volúmenes inferiores.

Para el sector vitivinícola de las zonas afectadas por la sequía, Bruselas ha dado luz verde a la petición española, en el marco de reestructuración y reconversión de viñedo, para flexibilizar los requisitos exigidos para la transición entre el programa de apoyo y la intervención sectorial contenida en el Plan Estratégico español para la PAC 2023-2027. También ha autorizado el aplazamiento de la vigencia de las autorizaciones de nueva plantación y replantación de viñedo que caduquen este año, con el fin de que puedan ser utilizadas en la campaña siguiente si la sequía ha impedido usarlas este ejercicio.

Planas, además, en su intervención en el Consejo de Ministros de Agricultura en Luxemburgo sumó el apoyo de España a la propuesta de Letonia para que Bruselas permita excepciones en la aplicación de la PAC cuando se produzcan episodios meteorológicos adversos extremos que incidan en la actividad agraria y ganadera. A su juicio, «los planes estratégicos deben contener la flexibilidad para que los Estados miembro podamos, dentro de nuestros objetivos, llevar a cabo estas flexibilidades, lógicamente, dentro de los reglamentos comunitarios».

Consejo de Ministros.

Pero aparte de los anuncios llegados de Bruselas, los ministros de Agricultura se reunieron también a principios de semana en Luxemburgo con diferentes asuntos en su agenda. En ese sentido, Luis Planas aseguró que España espera que la negociación en curso sobre el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), que ambas partes están «intentando cerrar», «se resuelva favorablemente». «Estamos intentando cerrar este acuerdo, depende de factores comunitarios, pero también, lógicamente, de los países de Mercosur. Yo creo que es una situación que esperamos que se resuelva favorablemente», dijo Planas a su llegada al consejo europeo de Agricultura en Luxemburgo.

El ministro señaló que hay que «seguir muy de cerca lo que ocurra en las próximas semanas, incluida la cumbre que tendrá lugar en el mes de julio» entre la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), prevista los días 17 y 18 en Bruselas. El acuerdo con Mercosur no contenta al sector primario en general, que ve cómo su competitividad puede verse seriamente afectada si las condiciones del acuerdo no equiparan las producciones a uno y otro lado del atlántico en aspectos como uso de fitosanitarios, sostenibilidad ambiental o derechos laborales.

Respecto a los aranceles impuestos por Estados Unidos a la aceituna negra de mesa española, el ministro Planas insistió el lunes en que a España le gustaría resolver «lo antes posible» la disputa con el país norteamericano por los aranceles compensatorios que sigue imponiendo a este producto, pese a que la Organización Mundial del Comercio (OMC) dictaminó en 2021 que eran incompatibles con sus normas. De hecho, la Comisión Europea ya ha planteado a la OMC «la cuestión del incumplimiento por parte de Estados Unidos del panel en relación con la aceituna negra de mesa. Es un tema que continúa siendo importante y que nos gustaría ver resuelto lo antes posible», dijo Planas.

La Unión Europea pidió a principios de mayo a la OMC que iniciase consultas con Estados Unidos por considerar que está incumpliendo el dictamen de un órgano arbitral de esta entidad en relación a los aranceles compensatorios que sigue imponiendo a las aceitunas negras españolas, a pesar de que la nueva tasa bajó del 14,97% al 11,08%, gesto que Bruselas ha considerado insuficiente.

Pesticidas y Pacto Verde.

Por lo que se refiere a la reducción prevista en el uso de pesticidas, un aspecto que inquieta sobremanera a los agricultores, el ministro español aseguró que va a ser «muy difícil» que la Unión Europea logre un acuerdo sobre el proyecto legislativo antes de las elecciones al Parlamento Europeo, previstas para junio del año que viene. «Va a ser muy difícil cerrar, honestamente, en esta legislatura, el acuerdo sobre un tema tan complejo», declaró el político español. En junio del año pasado, la Comisión Europea presentó una propuesta para obligar a reducir en un 50% el uso de plaguicidas químicos en la Unión Europea para 2030, lo que se traducirá en objetivos nacionales diferentes, en función de la situación de partida de cada Estado miembro. El sector lo ve como una amenaza más a su trabajo, pues podría mermar las producciones hasta hacer económicamente insostenibles muchas explotaciones.

El Ejecutivo comunitario no tuvo en cuenta las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania en la agricultura al presentar esa propuesta y, por ello, el pasado diciembre los Estados miembros solicitaron a la Comisión elaborar un nuevo análisis de impacto. «Estamos esperando el informe de impacto complementario solicitado por el Consejo (los Estados miembros). Lo esperamos para la primera semana del mes de julio», indicó Planas. De hecho, adelantó que en la próxima reunión de ministros de Agricultura de la UE, en julio, ya bajo presidencia española, se mantendrá un debate sobre la cuestión. En cualquier caso, incluso si la Eurocámara y los Estados miembros, colegisladores de la Unión, no logran un acuerdo sobre el expediente legislativo antes del final de la legislatura, Planas negó que la propuesta vaya a decaer. «Tanto el Pacto verde como la estrategia 'De la granja a la mesa', en cuanto a sus objetivos, yo creo que la Unión Europea como tal los suscribe y, evidentemente, España los suscribe», asumió.

Al mismo tiempo, Planas hizo referencia a lo que sucede en el Parlamento Europeo, donde el Partido Popular Europeo está manifestando su rechazo a determinados expedientes relacionados con el Pacto Verde Europeo. «En el Parlamento Europeo hay una gran polémica política. Los ministros no podemos ser ajenos a esa situación que hay en el Parlamento Europeo, pero sí que es nuestra obligación y la obligación de la presidencia española ir avanzando en todos aquellos elementos que pueda hacerse en relación con una propuesta que es de un gran impacto desde el punto de vista productivo, pero también tremendamente técnica», señaló. «Nos queda bastante trabajo. ¿Cuál es mi pretensión? Pues bajo la Presidencia española, avanzar también desde el punto de vista técnico y político» en el dosier, expresó el ministro.

Planas admitió que durante la presidencia sueca del Consejo de la UE «se ha podido avanzar bastante en lo que se refiere al tratamiento integrado, a los tratamientos integrados, dándole un elemento de flexibilidad que nos parece importante». «Suscribimos plenamente el objetivo de reducción de la utilización de fitosanitarios, pero es verdad que ese proceso tenemos que llevarlo a cabo de forma rigurosa y también con un calendario que nos permita que quienes tienen que ejecutarlo, es decir, nuestros agricultores, tengan la capacidad de hacerlo sin ver puesta en perjuicio su capacidad de ser rentables», dijo. Expuso que no se va a dejar «desprotegidos» a los agricultores «respecto a las necesidades que tengan en materia de protección frente a problemas tales como las plagas u otros». «Pero es verdad que tenemos que avanzar cada vez más hacia una fertilización más natural, hacia buscar no solo la fertilización, sino la protección más natural», constató.

Por otro lado, instó a «seguir de cerca» la implantación de las nuevas normas de control fitosanitario del Reino Unido «para que no constituyan ningún elemento unilateral de restricción al comercio» y reconoció que, por el momento, «las cosas han ido bien».

Además, Planas instó a tener en cuenta «las circunstancias climáticas actuales» en la aplicación de la Política Agraria Común. «No se trata de hacer excepciones, se trata de flexibilizar la aplicación», aseveró.