Treinta y tres estudiantes hacen prácticas en zonas rurales

Navarra Televisión
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Una iniciativa que surge como respuesta a los graves problemas relacionados con la despoblación, la pérdida de vitalidad social y económica que sufren las zonas del territorio navarro y que estos estudiantes de la Universidad de Navarra han cursado.

Iria Rodríguez (segunda por la izquierda), estudiante de Bioquímica, junto a vecinos de Gallipienzo. - UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Desde marzo, pero sobre todo en la época estival, 33 estudiantes de la Universidad de Navarra han realizado prácticas en 20 poblaciones de la Comunidad foral.

Esto ha sido posible gracias al proyecto Revitalizar el Patrimonio Rural, resultado del acuerdo entre la Universidad de Navarra, la Dirección General de Administración Local y Despoblación del Gobierno de Navarra y la Fundación La Caixa, entidad que financia el programa, según ha informado la Universidad en una nota.

Archivo Pueblo - Europa PressArchivo Pueblo - Europa Press

"La iniciativa surge como respuesta a los graves problemas relacionados con la despoblación y pérdida de vitalidad social y económica que sufren amplias zonas del territorio navarro y el objetivo que persigue es revertir -o al menos paliar- los efectos que tiene en el patrimonio natural, cultural y social de nuestra tierra", explica Juanjo Pons, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras e impulsor del proyecto.

Los estudiantes han realizado prácticas en las localidades y municipios navarros de: Abárzuza, Acedo, Arizala (y tierras de Iranzu), Arteta (y valle de Ollo), Berbinzana, Cascante, Dicastillo, Elizondo, Falces, Fitero, Gallipienzo, Irurita, Javier, Lakuntza, Lerín, San Martín de Unx, Sangüesa (y comarca), Santa Criz de Eslava, Urroz Villa y Villanueva de Arce.

Los jóvenes pertenecen a siete facultades y estudian grados como Historia, Periodismo, Relaciones Internacionales, Pedagogía, Magisterio, Biología y Gestión Aplicada. Varios de ellos han podido completar más de una práctica en diferentes entidades y empresas, públicas y privadas, como ayuntamientos, fundaciones, asociaciones y museos. En total, han realizado 40 prácticas.

"Es muy relevante que los jóvenes universitarios (en muchos casos urbanitas) conozcan de primera mano el medio rural y convivan con sus habitantes. Aportan sus conocimientos, su talento y su ilusión ayudando en tareas que diferentes entidades públicas y privadas enraizadas en el territorio han detectado como necesidades para los pueblos. Quién sabe si, a través de esta experiencia 'inmersiva', salen futuras oportunidades laborales y vocaciones repobladoras para esos entornos", comenta Juanjo Pons.